Cuando la información es prohibida los humanos nos sentimos atrapados, sentimos que nos callan sin mas. Aquí podrás encontrar todo eso que no esta a la luz publica, secretos y alguna que otra historia que te pondrá los pelos de punta.
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lunes, 30 de diciembre de 2013
El Cuadro del Niño Llorón
Un hombre compra un cuadro en el mercado negro, en el lienzo puede verse la imagen de un niño llorando desconsoladamente. Por la noche un llanto le despierta y al acercarse al cuadro puede observar como…
Héctor era un amante del arte y, aunque vivía en una situación realmente cómoda (económicamente hablando), sabía que sus recursos eran limitados y por ello no dudaba en recurrir al mercado negro cuando quería obtener una nueva pieza para su colección.
El tráfico de obras de arte de dudosa procedencia estaba en auge, pues durante y después de la Segunda Guerra Mundial muchos fueron los soldados y oficiales que saquearon museos o las mansiones de los más ricos, llevándose cuanto en ellas encontraban. No era por esto extraño que Héctor comprara verdaderas gangas y cuadros muy por debajo de su valor.
En algunos casos el mismo Héctor se encargaba de encontrar al comprador perfecto y revenderlos posteriormente, multiplicando el precio que había pagado, pero en otros quedaba prendado de la belleza de alguna obra y decidía quedársela él mismo o guardarla algo más de tiempo hasta que decidía si la vendería o serviría para ampliar su gran colección. Ese fue el caso de un cuadro que le dejó sin habla nada más verlo…
En el lienzo podía observarse el rostro de un niño llorando con una expresividad casi única, sin conocer su historia se podía intuir el gran sufrimiento que había padecido el pequeño, un llanto que el artista había captado con tal realismo que sólo mirarlo te imbuía en una gran tristeza.
Héctor estaba decidido, quería comprar esa obra, pero no podía demostrar mucho su interés si no quería que el precio se disparase.
- ¿Y éste cuánto cuesta? – preguntó Héctor.
- Ese es de los caros – le dijo el comerciante ilegal – pero como usted es buen cliente se lo dejo en 100 pesetas.
- ¿100 pesetas? – dijo Héctor con tono malumorado – Pero si a este pintor no lo conoce ni su madre.
En el lienzo podía leerse la firma de un tal Giovanni Bragolin, sin duda un desconocido, aunque eso no era un impedimento para Héctor, que sabía apreciar el arte y no dudaba en que esa obra la podía vender fácilmente al triple del precio que le había marcado.
- Te doy 50 pesetas, esa es mi última oferta y deja de tratarme como a un ignorante o no me volverás a ver el pelo nunca más.
- Disculpe, don Héctor – dijo el vendedor con tono sumiso –, se lo envuelvo ahora mismo.
Héctor se fue a su casa con el cuadro bajo el brazo, una tela vieja lo protegía de las miradas de curiosos y por algún extraño motivo sentía que debía ser así, como si se tratara de un niño real al que hubiese adoptado. Sus lágrimas lo habían conmovido tanto que sentía un profundo pesar cuando recordaba su obra recién adquirida.
Para el cuadro reservó un lugar especial en la habitación en la que dormía, no quería que quedase expuesto a las miradas de las visitas en el salón, al menos no hasta descubrir algo más de su procedencia y el autor. Apuntó en una hoja de papel el nombre del pintor: Giovanni Bragolin. Al día siguiente (y como había hecho en muchas otras ocasiones) acudiría a la biblioteca a buscar información, tal vez el lienzo era más caro de lo que él pensaba.
Al finalizar el día, Héctor se acercó de nuevo al cuadro del niño llorando, se quedó mirándolo durante varios minutos, observando con detalle su compungido gesto. Trató de imaginarse qué pudo causar las lágrimas del pequeño: el hambre, un castigo, malas calificaciones… No, sin duda había una historia mucho más dura detrás de las lágrimas, tal vez la muerte de un hermano o de sus padres. El llanto era desconsolado, pero a la vez mostraba una profunda tristeza y miedo a quedarse solo. Sí, eso debía ser, era algún huérfano de los miles que había dejado la guerra.
Héctor se acostó en la cama mirando hacia el niño, como si tuviera que protegerlo y velar por su descanso. Estaba agotado así que no tardó mucho en dormirse, pero esa noche no podría conciliar el sueño como él hubiese querido…
De madrugada un leve quejido le despertó, era indudablemente el llanto de un niño, la oscuridad no le permitía ver con claridad, pero sin duda el sonido provenía del cuadro. Se levantó y pudo ver como de los ojos del niño parecían brotar lágrimas reales que goteaban hasta el suelo y habían formado un pequeño charco. Impresionado, se quedó mirando fijamente a los ojos del pequeño cuando… ¡Sintió que se movían levemente para mirarle directamente!.
Se pegó tal susto que casi se cae de espaldas, pero por suerte la cama estaba cerca y pudo sentarse sobre ella, totalmente bloqueado por el miedo.
Los ojos del pequeño se clavaban sobre los suyos y su gesto triste tornó a uno enfurecido, sus ojos parecían arder y cambiaron su azulado color por un tono rojizo que parecía echar chispas, de repente el marco del cuadro comenzó a arder con unas llamas tan intensas que rápidamente envolvieron toda la habitación…
Héctor se despertó totalmente empapado en sudor, todo había sido una pesadilla, miró al cuadro y no percibió nada extraño, el niño seguía igual y no había ningún fuego a punto de devorarlo. Trató de conciliar nuevamente el sueño, pero le resultaba muy difícil, así que decidió levantarse para beber un poco de agua. Al pasar cerca del cuadro casi se cae al suelo cuando resbaló sobre un pequeño charco que había justo debajo y era idéntico al de su sueño.
Héctor, que nunca había sido muy asustadizo, trató de encontrar explicación: ¿una gotera?, ¿una tubería rota?, todo parecía imposible pues ni estaba lloviendo ni había ninguna bajante de agua en el cuarto. Descolgó el cuadro y lo dejó sobre una silla de la habitación para comprobar que no hubiera ninguna mancha de humedad detrás del lienzo: no había nada extraño. Intentó calmarse y no darle más importancia, pero esa noche no pudo volver a dormir y sin poder evitarlo seguía echando miradas furtivas al niño del cuadro que reposaba sobre la silla.
Al llegar la mañana desayunó, se aseó y decidió salir a buscar más información sobre el artista. Su búsqueda en la biblioteca no tuvo éxito, toda una mañana perdida entre libros. Pero había algo que no cuadraba, el estilo le resultaba familiar e incluso estaba seguro que había visto ese apellido en alguna otra parte. Así que decidió consultar a Ernesto, otro traficante de obras de arte como él, con el que había tenido más de una vez algún problema al tratar con los mismos clientes o pujar en alguna subasta por el mismo cuadro.
- Vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí – dijo Ernesto –; si es mi gran amigo Héctor, supongo que ya no estás resentido porque la condesa no te comprara aquel horroroso retrato.
- Buenas tardes, Ernesto, digamos que la cosa quedaría en paz si me ayudas a encontrar algo de información sobre un artista – le dijo mientras le tendía el trozo de papel donde estaba apuntado el nombre del autor.
- Hombre, pero si es mi gran amigo Bragolin, por supuesto que puedo darte información, pero el tema es… ¿qué saco yo a cambio? – dijo devolviendo el papel a Héctor.
- Supongo que lo de que quedemos en paz no es suficiente, ¿no?.
- Hombre, yo estaba pensando en algo más como un 30% de la venta; si es el cuadro que pienso, hay un buen beneficio para ambos.
- Un 20% y es mi última oferta (esa frase parecía funcionarle siempre).
- De acuerdo, un 25% y dejamos “en paz” el tema de condesa, al fin y al cabo somos “colegas” en este negocio.
Héctor asintio y tomó asiento en un viejo sillón que Ernesto le indicó con la mano.
- Como habrás podido adivinar el nombre de Giovanni Bragolin no es más que un pseudónimo, el nombre real del artista es Bruno Amadio. Es un fascista detestable y sin escrúpulos del que se dice que tuvo que huir de Italia al acabar la guerra. Hace un par de años me crucé con él medio por casualidad en una taberna sevillana, estaba tan borracho que no paraba de decir estupideces sobre el Diablo y todo el dinero que iba a ganar. Lo cierto es que poco tiempo después el pseudónimo con el que firmaba sus obras se empezó a hacer muy popular y escuché que consiguió vender varias de sus obras a una duquesa. Pero el hombre estaba tan desquiciado que parece que no pudo disfrutar mucho de su fortuna, se mudó aquí a Madrid y desapareció.
Héctor, que se había mantenido callado escuchando con atención, le preguntó:
- No quisiera arriesgarme a vender una obra robada aquí en España, ¿no será el cuadro que compré uno de los de la duquesa?
- No, por eso no te preocupes, hasta donde sé ha pintado 27 retratos de niños llorando, pero nunca ha conseguido el mismo realismo que fue capaz de imprimirle al primero. Los 26 restantes son mas o menos conocidos y se pueden localizar con facilidad, incluso hay algunas falsificaciones circulando. Pero algo me dice que el que tienes tú es el primero, la cara con la que me escuchabas es la misma que puse yo cuando vi el cuadro aquella noche en Sevilla. ¿Es precioso verdad? Esos ojitos parecen estar llorando de verdad.
- Ni te lo imaginas, es tan bonito que cuesta desprenderse de él.
- Pues, amigo, te aseguro que cuando se lo llevemos a la duquesa vas a tener como poco más de 100.000 razones para querer venderlo.
Héctor y Ernesto se estrecharon la mano y quedaron en partir hacia Sevilla al día siguiente. Lo que había escuchado era mucho más de lo que jamás había podido imaginar, un auténtico dineral en la época y de paso se podría deshacer de ese cuadro que le provocaba escalofrios y ternura a partes iguales.
Tras tomarse una cerveza en el camino para celebrarlo y cenar algo en una tasca de mala muerte justo bajo su casa, Héctor subió a apartamento y entró en su dormitorio…
En el suelo estaba el cuadro que parecía haberse caído de la silla donde lo dejó por la mañana, lo volvió a subir a la silla, verificando que no se hubiera roto con el golpe, y se desvistió para ir a dormir. Mientras se quitaba la ropa escuchó nuevamente como el cuadro golpeaba el suelo, era como si tuviera vida y no quisiera estar relegado a un lugar tan ruín como una silla. Héctor no quería arriesgarse a romper una obra tan preciada, así que colgó el cuadro nuevamente en la pared donde lo había hecho la noche anterior. Pasados unos minutos, el cansancio de no haber pegado ojo la noche pasada le pasó factura y cayó en un profundo sueño.
Exactamente a la misma hora que la noche anterior un llanto le despertó, el hombre se levantó y, como la noche pasada, pudo verificar que las lágrimas del niño salían del cuadro y mojaban el suelo. El niño se giró y fijó sus ojos sobre los suyos, sólo que esta vez Héctor no reculó ni retiró la mirada. Se quedó buscando una explicación en el interior de los ojos del chiquillo. Sin saber muy bien cómo, pareció adentrarse en sus pensamientos y pudo ver lo que tanto temía…
Como si de un simple espectador se tratase, pudo ver la estampa de un orfanato italiano en la que se agolpaban decenas de niños que habían perdido a sus padres, entre todos ellos pudo distinguir al niño de su cuadro, llorando en una esquina de forma desconsolada. Un hombre vestido con el típico uniforme de las Camisas Negras (fascistas italianos) le retrataba sin dejar de insultarle y golpearle con sus duras botas militares cada vez que cesaba el llanto. Había algo malvado en aquel hombre pues, como si estuviera poseido, pintaba a una velocidad infernal y sonreía con una grotesca mueca de satisfacción cuando veía al pequeño llorar.
La siguiente imagen que le vino a la mente fue la del cuadro en uno de los pasillos del orfanato. Por alguna extraña razón el artista lo había dejado allí mismo tras concluir su obra. Cuando los niños estaban durmiendo el cuadro tomó vida como en su sueño, primero los ojos del niño se volvieron rojos y después una bocanada de llamas comenzó a brotar de los marcos del cuadro, misteriosamente sin dañar el lienzo que parecía no poder quemarse con las llamas.
El fuego rápidamente se propagó cerrando la única posible vía de escape de decenas de niños huérfanos que gritaban de dolor cuando las llamas comenzaron a quemar sus pequeños cuerpecitos. El niño del cuadro asistió muerto de miedo, desde una esquina de la habitación, a cómo el resto de sus compañeros ardían uno por uno, era como si el fuego se comportara de una forma inteligente y le dejara para el final disfrutando de sus lágrimas y del sufrimiento que sentía al ver morir a sus amiguitos. Hasta que finalmente el mismo niño ardió profiriendo horribles gritos de dolor que duraron más de dos minutos.
De nuevo la imagen cambió y pudo verse el orfanato devastado y derruido por las llamas, sobre los restos humeantes había un objeto que parecía no haber sufrido las inclemencias de las altas temperaturas, un lienzo parcialmente enrollado en el que podía verse el rostro lloroso del niño que había muerto esa misma noche junto a sus 26 compañeros. El hombre vestido con el uniforme fascista caminó sobre las ascuas del orfanato como si el calor no le afectara y recogió su obra. Al extenderla, la miró fijamente a los ojos y éstos se volvieron rojos y una voz de ultratumba le dijo:
- Con esto se completa nuestro pacto, nunca más sufrirás por dinero o tendrás necesidad, disfruta de tu vida terrenal, pues yo te estaré esperando en la otra vida.
Héctor veía todo como un simple espectador hasta el momento que escuchó al mismo Diablo proferir aquellas palabras, en ese momento dio un paso atrás y pudo ver como el niño del cuadro le miraba fijamente con los ojos rojos y su boca comenzaba a moverse:
- Tú me has llamado, ¿qué es lo que deseas?, ¿dinero?, ¿mujeres?. Todo lo que quieras yo te lo daré.
Héctor saltó hacia atrás sobre la cama con la mala fortuna de que se golpeó en la cabeza al rodar sobre ésta: el golpe pareció despertarle de su pesadilla, ya que al mirar nuevamente al cuadro, éste mostraba su aspecto normal, el de un niño llorando desconsoladamente.
Pero sabía que no había sido un sueño, un pequeño charco bajo el cuadro delataba que lo que había visto y vivido era real… Sin importarle el dinero que supuestamente iba a recibir por el cuadro, fue corriendo a la cocina, sacó un cuchillo de un cajón y se dirigió corriendo con la intención de desgarrar el cuadro y acabar de una vez con la maldición. Pero al entrar en la habitación la puerta se cerró de un fuerte golpe detrás de él y el cuadro nuevamente mostró su lado más diabólico cuando el niño, con los ojos rojos, se giró a mirarle. Una vez más las llamas comenzaron a quemar todo a su alrededor y Héctor no pudo más que sufrir una de las muertes más atroces posibles mientras el fuego parecía deleitarse con su sufrimiento, quemándole léntamente hasta dejarle totalmente carbonizado.
Misteriosamente ninguna otra parte del edificio ardió y los vecinos no escucharon los alaridos de dolor de Héctor, por lo que a la mañana siguiente, cuando Ernesto pasó por el apartamento de Héctor para emprender juntos su viaje a Sevilla, encontró la puerta abierta y temiendo lo peor entró en el cuarto de su “colega” de profesión, donde encontró todo carbonizado… salvo el lienzo del niño llorando sobre el cuerpo abrasado de Héctor.
Ernesto nunca había sido un hombre con escrúpulos y no iba a empezar a serlo esa mañana, así que tomó el cuadro y salió corriendo del lugar antes de que la policía o algún vecino pudiesen descubrir el destino de Héctor. Debía darse prisa para llegar a Sevilla y poder vender ese cuadro… o tal vez no, pensó mientras lo miraba sentado en uno de los asientos del tren.
Al fin y al cabo era tan bonito y… ¡Tenía que protegerlo!
NOTA: Los cuadros de los niños llorones son obras de arte reales de Bruno Amadio. Un artista italiano nacido en Venecia en 1911 y que tras la Segunda Guerra Mundial se afincó en España, concretamente en Sevilla y posteriormente en Madrid donde se le perdió el rastro. Firmaba sus obras con varios psudónimos como: Angelo (Giovanni) Bragolin, Franchot Seville y J. Bragolin.
A lo largo de su carrera realizó 27 retratos de niños llorando, obras que le catapultaron a la fama a pesar de que sus anteriores trabajos como pintor habían pasado desapercibidos. Sin embargo el realismo de sus últimas obras, junto al alto impacto emocional que causaban sus cuadros (que siempre mostraban niños con lágrimas en los ojos) provocaron que fueron cientos las copias que se realizaron en láminas de sus obras.
Mucha gente tenía en su casa una reproducción de una de las obras de Amadio por lo que fue fácil difundir la leyenda urbana de que su éxito se debía a un pacto con el Diablo. Según algunas versiones los mismos cuadros (incluso sus reproducciones) eran un instrumento muy valioso para realizar pactos con el Demonio, en otras se aseguraba que el artista antes de retratar a los niños los violaba y por ese motivo aparecían llorando. Pero en lo que todas las versiones coincidían es que el primer cuadro, el original, fue el único que sobrevivió a un trágico incendio en un orfanato y desde entonces el espíritu del niño había quedado atrapado en el lienzo. Además aseguraban que poseer uno de esos cuadros era muy peligroso, porque se habían provocado misteriosos incendios en las casas donde estaban colgados, siempre sin que el lienzo o la lamina sufriera ningún daño.
¿Has soñado con este Hombre?
¿Alguna vez has visto a este misterioso hombre en tus sueños? Si es así no te alarmes no eres el único. Miles de personas aseguran haberle visto únicamente en sueños y no conocerlo en la vida real ¿Por qué entonces aparece al dormir?…
Es un rostro que ha aparecido en los sueños de miles de personas provenientes de distintos países. Su mirada es serena, su boca amplia, su frente ancha, tiene poco pelo y cejas arqueadas y pobladas, encima de sus ojos grandes, negros e impenetrables. Unos creen que es el rostro de Dios, otros que es un arquetipo del inconsciente colectivo; y, la mayoría, que es la cara de un poderoso psíquico.
La historia de “This Man”
Corría el mes de enero del 2006, en Nueva York, y un importante psiquiatra, al igual que otros días, abría la puerta de su consultorio para recibir a una conocida paciente. A diferencia de otros días, esta vez la mujer le pidió una hoja en blanco para dibujar el rostro de un hombre al que afirmaba haber visto varias veces en sus sueños. Jamás lo había visto despierta: ni en persona, ni en televisión, internet, revistas, libros o algún otro medio. El extraño hombre pertenecía únicamente a su vida onírica, y sin embargo solía darle consejos sobre su vida personal, mostrando así que conocía abundantes detalles de la misma.
Durante aquella consulta, la mujer y el psiquiatra hablaron del misterioso sujeto, pero después el psiquiatra dejó el dibujo de la paciente sobre el escritorio, olvidando el tema hasta que cierto día, otro paciente que entraba por primera vez desde que el dibujo había sido hecho, se fijó en el retrato del enigmático hombre y le dijo que él conocía al hombre del dibujo, que lo había visto varias veces en sus sueños, pero jamás se lo había encontrado mientras estaba despierto.
Como buen profesional, el psiquiatra vio que el hombre decía la verdad (fijándose en el movimiento de sus manos, en la dilatación de las pupilas y en otros detalles), y eso lo dejó intrigado y pensativo en torno al hombre del retrato, por lo cual decidió enviar copias del dibujo a algunos de sus colegas psiquiatras que tenían pacientes con sueños recurrentes.
Un par de meses después, el psiquiatra se enteró de que cuatro personas más, todas pacientes de los colegas a los cuales envío el retrato, habían reconocido al misterioso hombre, afirmando haberlo visto varias veces en sueños, pero nunca en la realidad. Nadie le ponía un nombre al hombre de los sueños, todos se referían a él como “this man” (“este hombre”), de modo que “This Man” acabó transformándose en la forma más común de designarlo.
Todo lo anterior tuvo lugar en el 2006, pero actualmente existen alrededor de 2.000 testimonios de distintas personas que han visto en sueños a This Man, y esas personas ya no son solo estadounidenses sino gente de ciudades como Berlín, Sao Paulo, Teherán, Pekín, Roma, Barcelona, Estocolmo, París, Nueva Delhi, Moscú entre otras.
Todavía los expertos no han podido encontrar rasgos comunes o vínculos verificables entre quienes han visto a This Man; y, paralelamente, no se ha reportado ningún hombre vivo cuyo rostro coincida con el inquietante hombre que tantos han visto al dormirse.
Algunos sueños
Los sueños reportados sobre This Man son tantos que podría hacerse un libro con ellos, aunque no todos se pueden encontrar en la web y, de aquellos que sí se pueden encontrar, hemos elegido tres a modo de ejemplo, poniéndolos exactamente en las palabras con que fueron referidos por las personas que los vivieron:
Sueño1: “Yo vi a este hombre en mi sueño, vestido como Santa Claus. Cuando apareció me sentí tan feliz, al igual que cuando yo era una niña pequeña. Entonces me sonrió y su cabeza se convirtió en un globo, flotando en el aire por encima de mí, pero no importó el esfuerzo con que traté de atraparlo, no pude llegar a él.”
Sueño2: “He visto a este hombre en tres sueños completamente diferentes. Era ligeramente diferente de la imagen, pero lo reconocí inmediatamente. Él apareció repentinamente y desapareció de la misma manera. Su mensaje en todos mis tres sueños fue: “Se acabó”. Eso fue repetido tres veces en cada uno de los sueños. Las diferencias entre la imagen y el hombre de mis sueños son: su el pelo era un poco más largo en la parte superior; sus cejas no eran tan tupidas. Fuera de eso él es idéntico. No tuve miedo de él, pero sí muchas preguntas.”
Sueño3: “He tenido este sueño recurrente desde hace algunos años. Un hombre alto, moreno, me muestra una foto y me pregunta si puedo reconocer a mi padre en ésta. El hombre de la foto es este hombre que nunca he visto antes, él no se ve para nada como mi padre, sin embargo, yo inexplicablemente respondo que reconozco a mi padre. En este punto, por lo general me despierto sintiéndome muy tranquilo. Otras veces el sueño continúa, y yo estoy delante de la tumba de mi padre, pongo algunas flores en el suelo, y me doy cuenta de que la fotografía sobre la lápida está perdida.”
Teorías sobre This Man
Teoría del arquetipo: Esta teoría parte del Psicoanálisis de Carl Gustav Jung, quien sugirió que existía un inconsciente colectivo además de un inconsciente personal. Así, viendo que a lo largo de los siglos había imágenes mitológicas que se repetían con ligeras variaciones irrelevantes en distintas culturas, Jung planteó que existían complejos psíquicos, que estos complejos representaban a tendencias innatas, formas de responder a la realidad y de organizar la vida psíquica interna, y que a su vez estos complejos psíquicos producían una serie de patrones de formación de símbolos, siendo así que estos patrones de formación, por responder a los complejos psíquicos, se repiten en diversas épocas y culturas, tendiendo a producir mitos e imágenes simbólicas similares. Aplicando esto al enigma del hombre de los sueños, se ha dicho que This Man es una imagen arquetípica (modelo o ejemplo del cual derivan otros tantos), que a diferencia de otras imágenes arquetípicas no se plasmó en mitos o leyendas, sino que permaneció en el inconsciente de las personas, apareciendo solamente en sueños.
Teoría religiosa: Esta teoría dice que This Man es una especie de metáfora humana de Dios. Lógicamente Dios es infinito y no tiene rostro concreto, pero los rasgos de nuestras caras tienen, al menos según disciplinas orientales como la Lectura de Rostros, determinados significados psicológicos, siendo así que, por ejemplo, los ojos pequeños indicarían algo distinto sobre la persona que aquello que indicarían los ojos grandes. De acuerdo con eso, la cara de This Man tiene rasgos que representan la divina personalidad de Dios; y, si muchos han soñado con esta cara, es porque intuyen el simbolismo de esos rasgos a través del sexto sentido, o bien porque Dios ha querido revelar cosas sobre su esencia a través de los sueños con This Man.
Teoría del “dream surfer”: Esta teoría tiene el respaldo de diversos experimentos parapsicológicos que sugieren la existencia de la telepatía y el hecho de que ésta es mucho más fácil de ejercer cuando el receptor del mensaje telepático está dormido, principalmente cuando está dormido y en fase REM, que es la fase en que se producen los sueños (no soñamos todo el tiempo que dormimos) y en que la mente psíquica está más receptiva. De acuerdo a lo anterior, This Man sería un poderoso psíquico que se ha introducido en los sueños de muchas personas a través de la telepatía onírica (telepatía ejercida cuando el receptor duerme). Sin embargo, en este punto unos sugieren que el rostro de This Man es el rostro del psíquico, mientras otros piensan que el psíquico tiene una cara diferente y que por razones desconocidas envía el rostro que tantos han visto en sueños. Aparte de esa divergencia, también se ha planteado que detrás de las emisiones telepáticas podría estar una gran empresa con un plan de acondicionamiento mental.
Teoría de la imitación: Este planteamiento escéptico dice que no hay nada paranormal en los sueños con This Man, que simplemente se han repetido porque las personas, al enterarse de This Man, a veces se impresionan mucho y lo ven en sus sueños, tendiendo con esto a hablar de su experiencia, sugestionando a otros y aumentando la posibilidad de que éstos también sueñen con This Man, dándole así cada vez más poder para impresionar y sugestionar.
Teoría del día a día: Esta teoría dice que, durante la vigilia, hay ciertos rostros que vemos y que no recordamos con claridad. No importa si no les damos importancia, estos quedan en nuestro subconsciente y tienden a aparecer en nuestros sueños, donde intentamos clarificarlos a través de una especie de esquema general de rasgos faciales, el cual, en el caso de rostros masculinos no identificados, supuestamente se correspondería con This Man, al menos en muchos casos.
¿Aclarando el Engaño?
Lo referido hasta aquí parece sorprendente, y sin embargo ha llegado el momento de decir que, tanto la historia inicial como los ejemplos de sueños y las teorías, son todas ellas cosas que aparecieron en la web www.thisman.org, concebida para recoger las experiencias de quienes lo ven en sueños, así como para concienciar a las masas sobre el fenómeno y abrir la puerta a su posible esclarecimiento. Esto al menos en apariencia, ya que la web nunca menciona el nombre del psiquiatra de New York ni de los colegas suyos que fueron informados sobre This Man, así como tampoco da nombres de quienes han soñado con This Man ni de los expertos o las organizaciones que han estudiado el asunto, pues supuestamente ha sido estudiado. Lo único indiscutiblemente real que presenta la web thisman.org, es la sorprendente recolección de noticias sobre This Man, de menciones que diversos medios de comunicación han hecho sobre el misterioso hombre de los sueños, cuyos carteles (carteles con su rostro y la información de que ha sido visto por muchos en sueños) han aparecido en distintas ciudades, y de eso nadie duda porque hay fotografías. Todo esto ha llevado a pensar que This Man es uno de los mayores fraudes jamás hechos, y actualmente se sabe que la web thisman.org fue un experimento social creado por el publicista y sociólogo Andrea Natella, dueño de la agencia publicitaria del sitio web guerrigliamarketing.it. Según Natella, This Man responde al propósito de su agencia publicitaria, la cual, en palabras suyas, “utiliza técnicas no convencionales de comunicación, como la creación de eventos ficticios o campañas a través de las cuales entrar al mercado, llegando a los límites de la legalidad.”
Como pruebas de lo anterior está la información del hosting que se puede obtener de thisman.org entrando a ip-adress.com. En esta información vemos que el dominio thisman.org en realidad está a nombre de Andrea Natella y se localiza en Italia:
Continuando la verificación, si escribimos “This Man Andrea Natella” en Google, veremos varios links en inglés, y si revisamos los links, nos enteraremos de lo dicho al comienzo; a saber: que Andrea Natella tiene a su nombre el sitio de guerrigliamarketing.it, que ese sitio es de una agencia publicitaria suya que sigue la filosofía publicitaria antes descrita, y que This Man es un experimento social y publicitario que Natella y su agencia hicieron, siguiendo los lineamientos de su engañosa metodología publicitaria.
¿Podría existir realmente This Man?”
En esto momento estarás pensando que todo es una farsa, pero existe la teoría de que en realidad This Man sí existe, y toda la campaña experimental de Andrea Natella fue el producto de la influencia mental de un psíquico sobre él. Irónicamente esta teoría es una probabilidad que se deduce de la teoría del dream surfer, que fue expuesta en la engañosa página web. En la web, la explicación servía para hacer creer al lector que se trataba de un hecho real. Pero bien podría haber sido en realidad un pequeño guiño que el mismo psíquico implantó en Andrea para hacerle creer que había “inventado” un experimento social, cuando en realidad lo que estaba haciendo era plasmar los pensamientos que le había implantado telepáticamente mientras dormía. ¿Y si no cómo se explica que tantos de vosotros hayáis dudado al ver la foto de si This Man ha aparecido en vuestros sueños?
LA NUMEROLOGÍA
Buscando el sentido mágico de los números
La Numerología es una “ciencia oculta” que, en base a determinadas teorías, establece la existencia de relaciones místicas entre los números, los seres vivos y las fuerzas físicas y espirituales. Así, puede recurrir a la Astrología, a la Cábala, a los mecanismos de interpretación de los sueños, a los arquetipos, o a cualquier otro tipo de disciplinas o planteamientos que le permitan interpretar el significado de los números en distintos ámbitos, como puede ser el número en tanto representante de la naturaleza que el individuo tiene en virtud de sus influencias cósmicas, el número como elemento adivinatorio o el número como símbolo empleado por nuestro inconsciente en nuestros sueños o, incluso, como símbolo de una realidad trascendental que se nos revela de una manera codificada, a través de un lenguaje misterioso
Ahora bien, la Numerología puede tomar distintas orientaciones según la o las teorías que emplee para hacer sus interpretaciones, pudiendo partir, por ejemplo, de Pitágoras, de los cabalistas, o de antiguas tradiciones chinas o caldeas. Aquí, ya que el campo de la Numerología es demasiado extenso, les presentaremos simplemente algunas cuestiones que resaltan por su importancia o carácter interesante, dándoles el agregado de una tabla que hemos elaborado para simplificar y sistematizar los planteamientos de Samael Aun Weor (uno de los más conocidos ocultistas contemporáneos) en torno a la interpretación de los números en los sueños, ya que este autor tiene su propia teoría al respecto.
Fuente: Pasarmiedo.com
La Numerología es una “ciencia oculta” que, en base a determinadas teorías, establece la existencia de relaciones místicas entre los números, los seres vivos y las fuerzas físicas y espirituales. Así, puede recurrir a la Astrología, a la Cábala, a los mecanismos de interpretación de los sueños, a los arquetipos, o a cualquier otro tipo de disciplinas o planteamientos que le permitan interpretar el significado de los números en distintos ámbitos, como puede ser el número en tanto representante de la naturaleza que el individuo tiene en virtud de sus influencias cósmicas, el número como elemento adivinatorio o el número como símbolo empleado por nuestro inconsciente en nuestros sueños o, incluso, como símbolo de una realidad trascendental que se nos revela de una manera codificada, a través de un lenguaje misterioso
Ahora bien, la Numerología puede tomar distintas orientaciones según la o las teorías que emplee para hacer sus interpretaciones, pudiendo partir, por ejemplo, de Pitágoras, de los cabalistas, o de antiguas tradiciones chinas o caldeas. Aquí, ya que el campo de la Numerología es demasiado extenso, les presentaremos simplemente algunas cuestiones que resaltan por su importancia o carácter interesante, dándoles el agregado de una tabla que hemos elaborado para simplificar y sistematizar los planteamientos de Samael Aun Weor (uno de los más conocidos ocultistas contemporáneos) en torno a la interpretación de los números en los sueños, ya que este autor tiene su propia teoría al respecto.
La regla de reducción
En general, dentro de diversas escuelas numerológicas se hace uso de esta regla, que es la más conocida en Numerología, y consiste en reducir cualquier cifra obtenida a una sola cifra que vaya del 1 al 9. Por ejemplo, si tomamos el número 1986, sumaremos sus elementos: 1+9+8+6 = 24; pero, como 24 tiene dos cifras, entonces sumaremos sus componentes y obtendremos finalmente un 6.
El número de nacimiento
Este número indica las influencias vibratorias a las cuales está sometida la persona a causa de la fecha en que nació, e indica sus inclinaciones naturales. Para obtener este número, se aplica la regla de reducción a los componentes numéricos de la fecha de nacimiento. Por ejemplo, si Juan nació el 12-7-1966, tendríamos que sumar 1 + 2 + 7 + 1 + 9 + 6 + 6, obteniendo un 32 que simplificaríamos (3 + 2) para obtener finalmente 5 como número de nacimiento de Juan.
El número del nombre
La Cábala muestra que el nombre contiene de alguna manera la esencia o parte de la esencia de aquello que designa, al menos cuando se trata de sujetos. No obstante, hay miles de nombres en el mundo, pero todos estos nombres pueden reducirse a una de nueve esencias genéricas, pues detrás de cada nombre hay un número que va del 1 al 9 y que designa, por decirlo de algún modo, las tendencias dinámicas del sujeto. ¿Cómo obtendremos nuestro número? Previsiblemente, hay que asignar un valor a cada letra, y esto es algo que la Cábala ya ha hecho, aunque en casos aparentemente excepcionales como el de los chinos (que tienen un solo símbolo para cada nombre), habría que ver cómo se pronuncia el nombre para así pasarlo a nuestro sistema de letras. Nuevamente, aplicaremos la regla de reducción a la cifra que obtengamos considerando nuestros dos nombres y nuestros dos apellidos, aunque teniendo en cuenta lo siguiente: 1) según algunos numerólogos, el 11 y el 22 no deben reducirse porque son “números maestros”, aunque otros dicen que sí deben reducirse y solo admiten del 1 al 9, 2) cada nombre y cada apellido se reduce por separado y posteriormente se suman las 4 cifras obtenidas de esas reducciones, aplicando la regla de reducción a la cifra final hasta obtener un solo dígito, a menos que apliquemos la excepción al 11 y al 22.
Dicho esto, presentamos los valores numéricos adjudicados a cada letra para que el lector pueda sacar su propio número:
A, J, S= 1
B, K, T= 2
C, L, U= 3
D, M, V= 4
E, N, W= 5
F, O, X= 6
G, P, Y= 7
H, Q, Z= 8
I, R= 9
La Cábala muestra que el nombre contiene de alguna manera la esencia o parte de la esencia de aquello que designa, al menos cuando se trata de sujetos. No obstante, hay miles de nombres en el mundo, pero todos estos nombres pueden reducirse a una de nueve esencias genéricas, pues detrás de cada nombre hay un número que va del 1 al 9 y que designa, por decirlo de algún modo, las tendencias dinámicas del sujeto. ¿Cómo obtendremos nuestro número? Previsiblemente, hay que asignar un valor a cada letra, y esto es algo que la Cábala ya ha hecho, aunque en casos aparentemente excepcionales como el de los chinos (que tienen un solo símbolo para cada nombre), habría que ver cómo se pronuncia el nombre para así pasarlo a nuestro sistema de letras. Nuevamente, aplicaremos la regla de reducción a la cifra que obtengamos considerando nuestros dos nombres y nuestros dos apellidos, aunque teniendo en cuenta lo siguiente: 1) según algunos numerólogos, el 11 y el 22 no deben reducirse porque son “números maestros”, aunque otros dicen que sí deben reducirse y solo admiten del 1 al 9, 2) cada nombre y cada apellido se reduce por separado y posteriormente se suman las 4 cifras obtenidas de esas reducciones, aplicando la regla de reducción a la cifra final hasta obtener un solo dígito, a menos que apliquemos la excepción al 11 y al 22.
Dicho esto, presentamos los valores numéricos adjudicados a cada letra para que el lector pueda sacar su propio número:
A, J, S= 1
B, K, T= 2
C, L, U= 3
D, M, V= 4
E, N, W= 5
F, O, X= 6
G, P, Y= 7
H, Q, Z= 8
I, R= 9
Aclarado lo anterior, les presentamos de manera resumida lo que significa dada número del 1 al 9 y lo que son el 11 y el 22:
1 – Pionero, toma la iniciativa, líder, independiente e individualista.
2 – Cooperativo, adaptable, considerado y compañero.
3 – Expresivo, propenso a la verbalización, sociable, artístico y con amor por la vida.
4 – Suele servir de base, es ordenado, servicial, lucha con sus límites y busca crecer constantemente.
5 – Visionario, libre y aventurero.
6 – Responsable, protector, cuidadoso, con sentido comunitario, equilibrado y simpático.
7 – Analítico, buscador del entendimiento, el conocimiento y el estudio.
8 – Esforzado, ávido de poder y con elevadas metas materiales.
9 – Humanitario, amante de la Naturaleza y dotado para la expresión creativa
11 – Muy espiritual, intuitivo, idealista y soñador.
22 – Lleno de aptitudes de liderazgo y fuerza interior.
Finalmente y a modo de ejemplo, tomaremos el caso del “muy querido” presidente actual de España, a ver qué tan cierta nos parece la Numerología, ya que muchos lo conocen: Mariano Rajoy Brey à 4199156 +
91167 + 2957 à (4 + 1 + 9 + 9 + 1 + 5 + 6) + (9 + 1 + 1 + 6 + 7) + (2 + 9 + 5 + 7) à 35 + 24 + 23 à (3 + 5) + (2 + 4) + (2 + 3) à 8 + 6 + 5 à 19 à 1 + 9 à 10 à 1 + 0 à 1 … Como pueden ver, ese “1” indicaría que Mariano es “pionero”, que “toma la iniciativa” y es “líder, independiente e individualista”. Todo esto no parece difícil de creer, porque tuvo que tomar la iniciativa para ser el líder que es ahora que ocupa la presidencia, y evidentemente ha sido un pionero catastrófico en lo que respecta a la salvaje aplicación de recortes del gasto público, cosa que a su vez ha terminado siendo muestra de un negativo individualismo e independencia en tanto que parece, en gran medida, hacer “oídos sordos” a tanta protesta por parte del afectado pueblo español… Así que, en conclusión, con Mariano la Numerología acertó bastante…
Números compuestos
Como vimos, generalmente se aplica la regla de reducción, pero a veces es evidente que un número compuesto, distinto del 11 y del 22, tiene un significado importante como tal, más allá de la cifra que pueda obtenerse por su reducción. El ejemplo más frecuente de esto lo vemos en los casos de personas que sueñan repetidamente con ciertos números, o que tienen un sueño donde un número particular ocupa un rol protagónico. Por ejemplo (el caso es real, pero no mencionaremos aquí al soñador), alguien puede soñar que está en un salón de madera muy bien cuidado e iluminado, sin muebles, con la pared izquierda y derecha completamente cubiertas de espejos, y con un montón de sujetos que se miran en los espejos de la izquierda (la izquierda representa el Mal en simbología cristiana) y oran a Dios pero no pueden reconocer su propia imagen porque son ciegos, retardados mentales en sumo grado, o ambas cosas: aquí, la clave es el número 52, que es el número y nombre del salón lleno de espejos, ciegos y retrasados, donde el soñador llora y grita pero no puede escucharse a sí mismo, no emite sonido alguno… Ahora bien, si queremos interpretar ese 52 o cualquier otro número compuesto sin reducirlo, suele ocurrir que la Numerología casi nunca asigna significados individuales a números compuestos mayores a 99, por lo que podríamos hacer una reducción parcial (si nuestro número tiene 3 dígitos o más) hasta obtener un número de 2 dígitos, o bien reducirlo de la manera clásica y obtener un solo dígito. Aquí no presentaremos los significados de los números que van del 10 al 99, pues el lector puede encontrarlos y, además, suelen variar dependiendo de qué tipo de Numerología se trate.
Interpretación de números que soñamos según Samael Aun Weor
Hay algunas propuestas para interpretar los números que vemos en nuestros sueños, pero una de las más importantes es la de Samael Aun Weor, quien se basa en la Cábala y en los “arcanos mayores”, que comprenden a los números que van del 1 al 22. De este modo, Samael propone una reducción parcial: si el número es mayor a 22, lo reducimos (sumando sus dígitos) hasta obtener un número menor o igual a 22 (puede ser de uno o dos dígitos: tomaremos lo primero que salga y concuerde con la condición de no ser mayor a 22). Por ejemplo, si soñamos el 69875, sumamos sus cifras (6 + 9 + 8 más 7 + 5) y nos da 35, y como es mayor a 22, volvemos a sumar sus cifras (3 + 5) y al fin obtenemos 8, que está dentro de lo estipulado. Veamos pues ahora una tabla que muestra lo que significada cada uno de los 22 arcanos según las propias palabras de Samael Aun Weor:
1 – Pionero, toma la iniciativa, líder, independiente e individualista.
2 – Cooperativo, adaptable, considerado y compañero.
3 – Expresivo, propenso a la verbalización, sociable, artístico y con amor por la vida.
4 – Suele servir de base, es ordenado, servicial, lucha con sus límites y busca crecer constantemente.
5 – Visionario, libre y aventurero.
6 – Responsable, protector, cuidadoso, con sentido comunitario, equilibrado y simpático.
7 – Analítico, buscador del entendimiento, el conocimiento y el estudio.
8 – Esforzado, ávido de poder y con elevadas metas materiales.
9 – Humanitario, amante de la Naturaleza y dotado para la expresión creativa
11 – Muy espiritual, intuitivo, idealista y soñador.
22 – Lleno de aptitudes de liderazgo y fuerza interior.
Finalmente y a modo de ejemplo, tomaremos el caso del “muy querido” presidente actual de España, a ver qué tan cierta nos parece la Numerología, ya que muchos lo conocen: Mariano Rajoy Brey à 4199156 + 91167 + 2957 à (4 + 1 + 9 + 9 + 1 + 5 + 6) + (9 + 1 + 1 + 6 + 7) + (2 + 9 + 5 + 7) à 35 + 24 + 23 à (3 + 5) + (2 + 4) + (2 + 3) à 8 + 6 + 5 à 19 à 1 + 9 à 10 à 1 + 0 à 1 … Como pueden ver, ese “1” indicaría que Mariano es “pionero”, que “toma la iniciativa” y es “líder, independiente e individualista”. Todo esto no parece difícil de creer, porque tuvo que tomar la iniciativa para ser el líder que es ahora que ocupa la presidencia, y evidentemente ha sido un pionero catastrófico en lo que respecta a la salvaje aplicación de recortes del gasto público, cosa que a su vez ha terminado siendo muestra de un negativo individualismo e independencia en tanto que parece, en gran medida, hacer “oídos sordos” a tanta protesta por parte del afectado pueblo español… Así que, en conclusión, con Mariano la Numerología acertó bastante…
Números compuestos
Como vimos, generalmente se aplica la regla de reducción, pero a veces es evidente que un número compuesto, distinto del 11 y del 22, tiene un significado importante como tal, más allá de la cifra que pueda obtenerse por su reducción. El ejemplo más frecuente de esto lo vemos en los casos de personas que sueñan repetidamente con ciertos números, o que tienen un sueño donde un número particular ocupa un rol protagónico. Por ejemplo (el caso es real, pero no mencionaremos aquí al soñador), alguien puede soñar que está en un salón de madera muy bien cuidado e iluminado, sin muebles, con la pared izquierda y derecha completamente cubiertas de espejos, y con un montón de sujetos que se miran en los espejos de la izquierda (la izquierda representa el Mal en simbología cristiana) y oran a Dios pero no pueden reconocer su propia imagen porque son ciegos, retardados mentales en sumo grado, o ambas cosas: aquí, la clave es el número 52, que es el número y nombre del salón lleno de espejos, ciegos y retrasados, donde el soñador llora y grita pero no puede escucharse a sí mismo, no emite sonido alguno… Ahora bien, si queremos interpretar ese 52 o cualquier otro número compuesto sin reducirlo, suele ocurrir que la Numerología casi nunca asigna significados individuales a números compuestos mayores a 99, por lo que podríamos hacer una reducción parcial (si nuestro número tiene 3 dígitos o más) hasta obtener un número de 2 dígitos, o bien reducirlo de la manera clásica y obtener un solo dígito. Aquí no presentaremos los significados de los números que van del 10 al 99, pues el lector puede encontrarlos y, además, suelen variar dependiendo de qué tipo de Numerología se trate.Interpretación de números que soñamos según Samael Aun Weor
Hay algunas propuestas para interpretar los números que vemos en nuestros sueños, pero una de las más importantes es la de Samael Aun Weor, quien se basa en la Cábala y en los “arcanos mayores”, que comprenden a los números que van del 1 al 22. De este modo, Samael propone una reducción parcial: si el número es mayor a 22, lo reducimos (sumando sus dígitos) hasta obtener un número menor o igual a 22 (puede ser de uno o dos dígitos: tomaremos lo primero que salga y concuerde con la condición de no ser mayor a 22). Por ejemplo, si soñamos el 69875, sumamos sus cifras (6 + 9 + 8 más 7 + 5) y nos da 35, y como es mayor a 22, volvemos a sumar sus cifras (3 + 5) y al fin obtenemos 8, que está dentro de lo estipulado. Veamos pues ahora una tabla que muestra lo que significada cada uno de los 22 arcanos según las propias palabras de Samael Aun Weor:
Fuente: Pasarmiedo.com
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