Cuando la información es prohibida los humanos nos sentimos atrapados, sentimos que nos callan sin mas. Aquí podrás encontrar todo eso que no esta a la luz publica, secretos y alguna que otra historia que te pondrá los pelos de punta.
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domingo, 14 de abril de 2013
La Chica de la Campana.
Esta historia que les voy a contar, sucedió de verdad les ruego que me crean.
Hace unos meses fui a la playa con mi mejor amiga y su mamá, mi amiga se llamaba Carla y su madre Andrea, nos fuimos temprano en la mañana para llegar a mediodía a la playa para disfrutar de un día soleado, pero fue todo lo contrario.
Nosotras arrendamos una casa al lado de una antigua iglesia a la que últimamente nadie iba, nadie sabe porque.
Esa misma noche dormimos en piezas separadas y todo iba muy bien hasta que oí un grito que provenía de la calle, cuando salimos mi amigo y yo, sólo por curiosidad, no vimos a nadie pero cuando miré hacia el segundo piso de la iglesia, en el campanario, me quedé helada, pude ver una chica vestida de blanco mirándome fijamente a los ojos desde allí arriba, me asusté y salí corriendo hacia la casa encerrándome en mi cuarto, yo miraba desde la ventana pero ya no había nadie en el campanario, a los pocos minutos me quedé dormida.
De repente me desperté por un ruido a las 4:30 de la madrugada y me di cuenta que eran las campanas que estaban sonando:
- ¿Quién podría ser la persona que está tocando las campanas a las 4:30 de la madrugada?, al mirar hacia la ventana la vi, era ella, la chica que había visto antes.
A la mañana siguiente fui a donde la dueña de nuestra casa para pagarle y le pregunté que si por casualidad había oído sonar las campanas durante la noche, ella me dijo que sí y que esa chica había muerto en un accidente, dentro, en la misma iglesia. Le pregunté la causa de la muerte y me comentó que un día ella se iba a casar con un hombre muy lindo, se querían mucho pero lamentablemente ese hombre murió asesinado justo antes de llegar a la iglesia, ella por la tristeza y desesperación subió las escaleras del campanario para estar sola unos instantes pero al llegar al segundo piso y sin darse cuenta tropezó con uno de los escalones, la caída fue mortal.
Todo esto ocurrió a las 4.30 de la tarde.
Ahora mi hermana esta viviendo en esa playa y me cuenta que en ocasiones la ve paseando, se dice que busca el cuerpo de su amado y que toca las campanas para pedir ayuda.
Nunca viajes solo.
Hace algunos años, trabajando en una empresa refresquera, tenía como obligación visitar bodegas de distribución en diversas provincias de mi estado, en puebla, méxico. en ocasiones mi labor se acompañaba de la de otras personas de la embotelladora que hacían diversas actividades y eso nos hacia en ocasiones permanecer dos o tres dias en dicha bodega sin regresar a la capital, la ciudad de puebla. pero entre estos compañeros, habia un auditor de nombre antonio c. a quien llamabamos cariñosamente don toño y quien se caracterizaba por nunca quedarse sin regresar a la capital. el al termino del dia regresaba no importando si el regresar le implicaba volver al otro dia y sea cual fuera la hora el se iba. uno de esos dias, en que como de costumbre regreso a su hogar en la capital, al otro dia llego palido y con su semblante cansado, quizas un poco desencajado y el sin darnos tiempo a preguntarle que habia sucedido nos empezo a narrar que cuando viajaba por la carretera que une la poblacion de tehuacan con la capital, cerca de las 1:30 de la madrugada y al ir por un paraje llamado cuacnopalan, un hombre al borde de la carretera le hizo señas de detenerse, lo cual no hizo por lo peligroso que podia ser por la hora y por el lugar, totalmente solitario. pero cual seria su sorpresa que al no detenerse y al medio voltear su mirada ya el hombre que la habia pedido detenerse viajaba junto a el sentado en el asiento del copiloto de su vw, eso lo asusto fuertemente pero contuvo su miedo y nervisismo para no chocar el auto, pero era muy claro el espectro, de figura fantasmal, medio transparente, y con la mirada perdida. en su desesperacion, don toño, le dijo, quien eres, que quieres, sin obtener respuesta y solo alcanzo a pronunciar una plegaria de proteccion: padre nuestro, que estas en los cielos... y de repente al llegar al punto donde la oracion dice: ...libranos de todo mal! el espectro desaparecio y claro don toño, estaba muerto de miedo. verdad? sueño?, no lo sabemos, quizas don toño, cansado por el trabajo sufrio un sueño mientras conducia y el libranos de todo mal sirvio para despertarlo de una muerta segura. a pesar de eso, don toño, nunca dejo de regresar a su hogar fuera la hora que fuera y según él nunca volvió a ver algo parecido. el secreto se lo llevó a su tumba, ya que murió poco tiempo después de un infarto.
pero por si las dudas, cuando viajo solo por las noches siempre traigo en mi mente esa plegaria: ...señor, libranos de todo mal!
La Puerta.
Hoy me he despertado de una manera muy extraña, de un sobresalto apagué el despertador y solo pensé en dejar de sufrir.
Deduje varias alternativas, pero ninguna parecía correcta, estaba en un verdadero problema.
Tengo bajo mi cargo un colegio secundario, y hace meses que los docentes se atienen de dar clases. Creo que el problema no pasa por los sueldos, sino por las condiciones del establecimiento…
No contamos con mucho personal y los baños apestan a orín, las aulas están escritas hasta el techo, las puertas crujen al abrirse… es un verdadero desastre.
A mi nunca se me ha ocurrido clausurarlo por nada, ni siquiera sé porque sigo allí. Pasé en el establecimiento la peor escena de mi vida.
Pero para explicarlo debo remontarme a mi adolescencia.
Con el término de la escuela había que elegir un colegio secundario.
Mis amigos y yo nos fuimos dispersando y con el tiempo ya no hubo contacto alguno.
Yo entonces elegí un colegio con orientación a técnico electromecánico, y estuve ahí dos años.
Noté que lo mío no eran los talleres ni nada por el estilo, por lo que me pasé al establecimiento que hoy dirijo.
Recuerdo claramente el primer día, todos miraban a los que entraban… y mis pares parecían maquinas fotográficas, todo era un escándalo a sus ojos.
Decidí tomar una postura frente a ellos, y no dar importancia al que dirán.
Así transcurrí mis primeros dos años allí, siempre solitarios, leyendo por los pasillos… sin nadie con quien compartir mis gustos y pensamientos.
Pero sin irme mas lejos quiero relatar lo que me paso aquella tarde en el colegio.
Agitado ingresé a mi curso, y pude notar que no había nadie allí.
Bajé las escaleras y consulté a mi celador:
- Hoy entraban más tarde - alcanzó a decirme.
- huyy cierto, que despistado - dije tratando de evitar el bochorno.
- Bueno, vas a tener que esperar… nos vemos luego, y siguió con sus tareas.
Me dirigí nuevamente a mí curso, pero esta vez fije la mirada en una puerta que nunca antes había dado importancia.
Me acerqué y traté de abrirla, pero nada… estaba cerrada con llave. Eso pasó y con el tiempo empecé a realizar preguntas sobre ese lugar.
Claro que me costo, porque como lo he dicho antes era algo antisocial.
Muchos de los comentarios decían que se había clausurado, porque el baño se arruino con el tiempo.
Muchos otros decían que ahí habían pescado a una pareja de alumnos haciendo el amor y por eso la decisión había sido cerrarlo.
Pero la razón que mas me llamo la atención fue la de Kevin, un alumno de un curso mayor, que decía que ahí se había cometido un homicidio.
Empecé a preguntar y enseguida la directora me convoco a su oficina, no quería que andara promoviendo esa loca idea.
Llego también a mis oídos, que en el colegio había vivido una persona que cuidaba el lugar… y que con los años no se lo ayo más.
Entonces comencé a generar muchas ideas variadas sobre esa puerta.
Por un lado las historias eran creíbles, pero por otro dejaban mucho que desear.
Decidí entonces entrar en la noche.
Las ventanas se abrían tirando hacia fuera, y para que no quedase trabada deje un buen bulto de papel.
Ingrese por el patio y me dirigí a mi lugar de entrada, accedí poco a poco y para cuando quise acordarme ya me hallaba por los pasillos.
Camine temeroso, estaba muy oscuro, encendí mi linterna y seguí paso tras paso.
Ya se imaginaran el miedo que sentí, como se apoderaba la taquicardia de mi, además mi cabeza me hacia muy malas jugadas.
Cualquier sombra o solo el movimiento de mi cabeza me hacia creer que había visto a alguien o algo… estaba aterrado.
Volví a pensar en la posibilidad del homicidio y entonces fue peor…
Escuchaba que me hablaban, que alguien gritaba de dolor, mientras otro gemía de miedo.
Caminaba cada vez más lento y sin darme cuenta estaba yendo a esa puerta.
Me paré frente a ella y leí “A 15”… busque dentro de mi bolso y comencé a utilizar mi cierra.
El candado era bastante grueso por lo que demore un instante, fue una lucha entre el sudor y el miedo.
Lo abrí y en lo lejano solo se sintió el eco del candado golpeando contra el piso.
Entre y para mi sorpresa nada parecía fuera de lugar, lo único que me extrañaba era que ese lugar fuese tan amplio y estuviese fuera de servicio.
Me adentre mas aún… abrí puerta tras puerta y nada.
Alumbre al suelo y pude ver unas manchas en el piso, aparentemente de sangre, que no me causaron temor alguno ya que estaban muy secas y amarillentas.
Seguí el rastro que me dirigió a la puerta “F66”, pero al abrirla no encontré solo un excusado…
Sino que esta vez observe a una pequeña de vestido celeste y de cabellos enmarañados. Me asuste demasiado... esa niña no era normal, su cuerpo se dejaba traslucir, sus ojos alumbraban la muerte.
No se por cuanto, pero mi corazón se detuvo un instante, comencé a correr y entre sollozos me encontré en el suelo.
Mire hacia atrás incansablemente y pude ver como esta niña caminaba detrás de mi.
Repetía una y otra vez:
Tengo frió mami, mucho frio.
Volví a levantarme y esta vez nada me detuvo, pude llegar hasta la calle.
Corrí sin descanso y me oculté en casa.
No volví al colegio en 3 días, me costaba superar lo vivido.
Después todo lo fui olvidando hasta hoy.
Las lágrimas diluyen la tinta de este manuscrito, estoy aterrado…
Me he levantado y he observado por la ventana…
La niña parada esta vez en mi jardín, sigue sintiendo frío.
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